Acerca de Lissandra

Entre runas, números y destino


Lissandra nació en los Países Bajos, de madre holandesa y padre brasileño, lo que le proporcionó una rica mezcla de culturas y sensibilidades. Desde su infancia, mostró un don innato para la clarividencia, capaz de percibir lo que otros no ven, y una aptitud natural para interpretar los números y las runas, herramientas que le permiten comprender los caminos de la vida y guiar a quienes la consultan.

Animada por una curiosidad insaciable, Lissandra ha viajado por Europa y Sudamérica, empapándose de las tradiciones espirituales, las culturas y los conocimientos místicos de cada región. Estas experiencias han enriquecido su práctica de la videncia, reforzando su capacidad para descifrar energías y ofrecer consejos precisos e iluminados.

Su pasión por la numerología es el núcleo de su arte. Gracias al estudio de los números y sus vibraciones, Lissandra puede predecir el futuro con gran precisión y afinar sus flashes de videncia, aportando a cada uno una visión más clara de su destino y de las opciones que se le presentan. Esta combinación única de dones intuitivos y análisis numerológico le permite acompañar a sus clientes de una manera profunda y personalizada.

A lo largo de los años, Lissandra ha ayudado a muchas personas a superar sus dificultades cotidianas, a tomar decisiones importantes y a comprender mejor su lugar en el mundo. Su enfoque benévolo e intuitivo, combinado con el rigor de los números y las runas, le permite revelar verdades esenciales e iluminar el camino de la vida de quienes la consultan.

Hoy en día, Lissandra sigue compartiendo sus conocimientos y dones con un público cada vez más amplio. Para ella, los números, las runas y la videncia no son solo herramientas adivinatorias, sino verdaderas claves para descubrir el potencial oculto de cada uno y reconectarse con las fuerzas invisibles que guían nuestras vidas. Su objetivo es claro: ayudar a cada uno a encontrar la claridad, la serenidad y la confianza necesarias para avanzar en su camino con seguridad y armonía.
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